Las Tentaciones de una Sexualidad Infiel

Seré muy controversial en lo que respecta a las creencias, tradiciones y convicciones culturales y religiosas en este tema. Pues vengo estudiándolo desde hace varios meses y me encantaría ser explicita, concisa y entendida, por la cual pido mucha atención en la lectura, apertura mental, duda y búsqueda.

El ser humano desde siempre ha sido creado para ser libre, no podría decirse lo contrario porque estaríamos negando el “sentir” o los sentires que percibimos constantemente como emociones, sentimientos en donde su mayor agudeza nacen desde los sentidos. Tales como el oído, tacto, olor, gusto y vista. Es por eso que su naturaleza no puede ser condicionada, ni manipulada, ante sus excelencias, pensamientos, palabras y acciones del querer hacer o del que dirán los demás.

¿Cuánto le es posible al SER humano ser sincero consigo mismo?

¿Cómo podría serlo?

¿Qué necesita saber para ser leal a si mismo y a los demás?

¿De qué depende?

Mi ánimo no es de ofender a quien tiene sus creencias de fidelidad y culto religioso. Pero esto es cierto! ¿Es realmente cierto y leal que un ser humano este destinado amar a un solo ser en juramento matrimonial? ¿Con cuáles emociones debería combatir para eliminar los llamados demonios o suplicios que lo agobian? Tan falso pensar que sean tentaciones para probar su fe, fidelidad o hasta creencia. Dios no condiciona, ni limita… la religión sí.

Cómo podría la vista no VER o SENTIR atracción física, emocional, mental, anímica, energética por otro ser que no sea su esposa o esposo… La diferencia del reprimir en acción el instinto físico y el despliego mental de imaginar tener el acto sexual o sencillamente, no advertir ningún interés o fascinación por otra persona.

A quien probablemente afecta todo esto, es aquel que no se ama, a las parejas faltas de amor propio y en busca de seguridad externa sea material que anímica. El dolor y sufrimiento estará invadido porque no se rige de pilares o fundamentos de bases sólidas como es el amor propio y el amor que comparte en el dar y aceptar sin interés ni a prueba.

Todo esto también tiene un porque y una explicación. Esto nos lleva a traumas, vivencias y bloqueos que hemos tenido durante nuestras vidas pasadas y presentes. Pero, que dependen del grado de conciencia actual que tengamos para cortar esas cadenas ligadas a transmitirse de generaciones en generaciones.

Conocer verdaderamente el respeto que no es exactamente al ser fiel a la otra persona, sino a sí mismo. A la empatía de considerarse y de aceptarse. De la estima y valor que me tenga y permita o no a los demás, por mi propio bienestar. Basta de victimismo produciendo o desplegando odios, rencores, resentimientos por la acusa de sentirse TRAICIONADOS.

Lo verídico de todo esto es que eres presa de tu mismo pánico y dolor, de tu mismo ego que no acepta, condicionado a la inconciencia e ignorancia o quizás de tu espejo revelador que se siente dejado, no elegido, no respetado o amado por su pareja. Cuando en realidad es por ti mismo.

Sabes que la perfección existe y que por siglos nos hemos engañado diciéndonos imperfectos, culpables, pecadores… nos hemos contaminado de opiniones ajenas a las nuestras, copiando una masa de hipócritas que lo único que nos han llevado es al derrumbe biológico del ser humano. El amor es universal es lo que rige el universo, son sus destellos, son sus energías más altas, son el principio de la creación y lo eterno.

El amor es infinito y va donado en cantidades infinitas, el amor no separa, ni se divide. El amor no es fidelidad externa es interna es tuya contigo. La sexualidad de cada ser humano es única es suya, es su intimidad y decide por sí mismo que hacer con ella.

Siente tu ser, escúchate, convérsate. Concédete tiempo para contigo, en tu soledad que es tu compañía misma. Dónate amor, bésate, obsérvate. Mírate todos los días en el espejo, admírate, tócate, acaríciate. Explora tus órganos sexuales y llénate de ti de tu dulzura ternura que es la de Dios mismo en ti.

No existe la infidelidad, existe la naturalidad humana que no es infidelidad es sencillamente su naturaleza. Entiéndete y acéptate.

Con amor,
Enma

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *