En qué dimensión de consciencia te encuentras?

PRIMERA DIMENSIÓN 

Tu lema: “Yo no voy a cambiar. Quien me ame, me ame como soy!” 

Piensas continuamente en cómo pueden cambiar los demás, lo que deberían cambiar o cómo deberían comportarse. Y asimismo con las circunstancias y situaciones de tu vida. 

Te irritas con facilidad y eres poco tolerante hacia los errores de los demás. 

Definitivamente crees que no hay nada que cambiar en ti. Que estás en lo correcto y que lo único que te haría cambiar tu actitud con alguien, es que ese alguien cambie de actitud contigo. 

A esta PRIMERA DIMENSIÓN podríamos denominarla la dimensión de las “Rocas y Montañas”. Situadas siempre en su sitio si nadie las mueve. Temiendo cambiar de lugar y evitando los cambios. Prefiriendo la permanencia y la rutina. 

En el ser humano, esta dimensión hace sentirse estancados, cansados, frustrados y enojados o deprimidos. 

Porque su naturaleza no es la de la roca, y mientras no haya cambio en sí mismo, no habrá ningún cambio que se suscite en los demás o sus circunstancias. Su psique (mente) está sumida en la inconsciencia que sólo le permite generar pensamientos de juicio, pasado y futuro según lo cree que es bueno o malo. Se ha convertido en su propia psique y la sigue, aunque la lleve a polos emocionales y mentales opuestos y sin control.

SEGUNDA DIMENSIÓN

Tu lema podría ser: “Doy lo que recibo”. Que en realidad es, que das para recibir lo que das. Si respetas te esperas respeto, si amas te esperas amor, si hablas de una cierta manera esperas que te respondan de esa cierta manera… 

Te gusta la elegancia, la belleza y la ternura. Todo lo contrario a esto es casi inaceptable.

Lo que discrepa de tus criterios, es un error. Y muy pocas veces estás dispuesto a dar sin condición. Aunque la única condición sea tu juicio, que retenga que es justo que des a determinada persona y la determinada cosa.

A esta SEGUNDA DIMENSIÓN se la puede denominar la dimensión de “plantas y vegetales”. Una planta da sus mejores frutos, sus más bellas y brillantes hojas, y flores de belleza infinita… mientras más reciba amor, luz, atención, nutrientes, agua y hasta halagos. Pero si dejan de recibir agua, nutrientes, atención, y demás. Se seca y hasta muere. 

En esta dimensión el ser humano, no siendo una planta, puede sentirse incompleto. Y buscará siempre algo que lo llene. Habrá siempre algo que necesite. No se reconoce como Ser, no comprende que proviene de la Energía  Universal (Dios) y que tiene luz propia. Que en el momento que se permita fluir y donarse sin condición, amará de verdad y de verdad será amada. No sólo por los pocos “merecedores”, sino a todos… porque todos somos Uno”! 

TERCERA DIMENSIÓN 

Tu instinto y raciocinio prevalecen. Tienes una fuerte identidad. Tu capacidad para engañarte a ti mismo reside en el concepto que tienes de ti mismo. 

Tus creencias son parte de ti, las enseñanzas recibidas y sus métodos son la verdad absoluta. No te permites dudar ni cuestionar. Vives en tu psique. Así es que, aunque digas una mentira, te justificas mentalmente diciéndote a ti mismo, una razón por haber mentido. Así con todo lo demás, esto cuando quieres ser benévolo. Justificas los errores de las personas que estimas aunque en realidad juzgues en tu mente, que tú nunca lo hubieras hecho! Y cuando quieres ser malévolo te culpas, te auto castigas y retienes que no mereces todo lo bueno sino sólo lo malo. 

Hablas de amor pero optas por el juicio. Hablas de unión pero te ves separado, diferente a los demás, tú haciendo lo correcto y ellos lo contrario, o viceversa. 

Según tu identidad tendrás que aparentar. Eres un ser humano jugando a interpretar roles. Engañándote a ti mismo, atrapado en tu psique pero sintiendo dentro en tu interior que algo quieres cambiar. 

A esta dimensión se le puede llamar la dimensión del “mundo animal”. Podríamos entender en esta dimensión nuestra verdadera naturaleza, así como la naturaleza del animal no es depredar, sino alimentarse. En condiciones donde son sometidos al hambre y el amaestramiento, pueden llegar a ser agresivos, y hasta peligrosos. No es así el ser humano? Por eso podemos estar en medio de humanos depredadores, instintivos e irracionales, que buscan sólo el poder de control y no el buen común. 

Luz para todos 

CUARTA DIMENSIÓN 

La duda y el cuestionamiento. Ambos se convierten en el motor de tu búsqueda. Tu sentido común se agudiza. Buscas información, pides respuestas, escuchas. Te vacías de todo lo que hasta ahora asumiste por creencias y verdades absolutas. Ya no quieres limitarte solo creer lo que te han contado sino a comprobar de que así es. No te confirmas con que te digan 2+2 es 4, sino que cuentas por ti mismo, lo analizas y comprendes el por qué de ese resultado. Has conocido y reconocido tu camino por el que has atravesado todas las demás dimensiones. Entonces nace la empatía, todos somos Uno, y lo que hay en mi hay en el otro. Sólo estamos viviendo nuestra existencia en diferentes dimensiones. Querrás sólo mandar y emanar Luz para iluminar más el camino de los que te preceden para que también puedan trascender y acercarse cada vez más al gozo de la Energía Universal de Amor, que disfruta de darse a todo y toda su creación sin condición. Que reconoce una parte de sí mismo en cada uno, y que hizo la energía evolutiva sólo en ascendencia! Porque en la energía, el cosmos, no existe la gravedad, nada cae por su propio peso (solo en la materia), y podrán suceder sólo dos cosas. Que te paralices como energía, moviéndote en ti mismo (repitiendo y atrayendo siempre las mismas cosas que deberías trascender) o evolucionando, transformándote y acercándote a la Fuente de la que provienes. 

A esta dimensión podemos llamarla la dimensión del “Ser Humano”. El reconocimiento de que no se posee sólo un cuerpo, una psique, y un espíritu. Sino el experimentar la presencia de ese espíritu dentro de la materia. La consciencia de Quien realmente es y de dónde viene y hacia dónde va. 

QUINTA DIMENSIÓN 

“Todos somos Uno con Dios”

En esta dimensión, nos reconocemos Uno con todo. Te has convertido en el alquimista de tu propia existencia. Aprendiendo a convertir el polvo en oro, mezclando las energías negativas y positivas en su porción correcta que proporciona el equilibrio. Eres el agua capaz de fluir y saciar tu  espíritu y el de los demás. 

Eres uno con el aire, tu respiración es cada instante de tu vida. Inhalas el bien de cada circunstancia, situación o persona, y exhalas inmediatamente las toxinas. Eres uno con el fuego, ese fuego ardiente de la alquimia que todo lo transforma en Amor. 

Ya no puedes regresar con la materia a la dimensiones inferiores. En el Universo no existe la involución. Desde aquí podremos solo que ascender cada vez más. Desde el espíritu y la energía, podremos siempre recordar cada paso y dimensión que nos trajo hasta aquí, para así, con toda la energía de amor, atraer y desear la evolución de cada ser! Para que todos podamos gozar de todo aquello que es imperecedero e incondicional! 

Asciende, asciende, asciende! A eso has venido! Trasciende justo aquello que retienes “intolerable”, “inaceptable”… y aunque tú psique se aferre a no aceptar, pídelo desde tu corazón y verás lo que eso significa y cómo eso transforma tu vida!

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