RECONOCIMIENTO DEL NO SOY

Pregúntate: Soy quien los demás piensan que soy? Cómo puedo ser algo o alguien tan indefinido. El juicio o percepción de cada persona puede ser tan diferente y contrario, que poner mi identidad, mi ‘yo soy’, en ellos, es tan voluble como absurdo. Cualquier ser humano que me rodea puede variar su juicio hacia mí en segundos; puede pensar que soy una ‘buena persona’ si he realizado algo que él o ella piensan sea correcta, como puede juzgarme de ‘mala persona’ si sucede lo contrario.

Justamente, las personas que ponen su identidad, nuestro ‘YO SOY’ en manos de los juicios y percepciones de los demás, y se ven a sí mismas a través de los ojos de quienes las miran, viven en constante insatisfacción, infelicidad, inseguridad y desequilibrio. Y cómo no? Están poniéndose a sí mismos sobre una base en continuo movimiento, inestable, cambiante.

 Tratar de gustarle a todo el mundo o buscar la aprobación de todos, es una locura. No de la gente, tuya! Estás enfocando tu vida no para SER FELIZ sino para tratar de hacer felices a otros (algo que comprenderás más adelante, es imposible). 
Vivir para gustarle a otros, para satisfacer a otros, para cambiar el juicio la opinión de otros sobre nosotros mismos, es esclavizar nuestro verdadero SER. Es encarcelar lo que realmente somos. Es minimizar la grandeza de lo que realmente SOMOS.


Soy lo que tengo? has basado tu identidad en tu auto nuevo, o en el auto que no tienes. En la casa grande o en la casa de caña en la que vives? Puede mi ‘yo soy’, ser algo tan material como mis posesiones? Realmente crees que ERES MEJOR o PEOR dependiendo de tu condición económica – material? Seguramente, y no es de sorprenderse. A lo largo de nuestra vida, recibimos tanta información acerca de esto.

La televisión y los medios de comunicación están saturados de este tipo de información, directa o indirectamente. Las novelas son las fábulas de princesas y príncipes del Siglo XXI. Los videos clips de los cantantes famosos, en autos lujosos y mansiones de ensueño.

La ropa, las joyas y todo lo que de material podamos observar en estos medios audiovisuales, han ido definiendo en nuestra mente, lo que pensamos que las personas son y lo que nosotros pensamos que somos o que deberíamos ser, según lo que adquirimos materialmente.

Lo mismo vale para nuestro juicio mental según nuestro color de piel, nuestra cultura y costumbres. Según estos juicios, nos sentimos mejores o peores, bien o mal, menos o más, superiores o inferiores y cuántos extremos opuestos más.

Y aquí, en este vértice se encuentra el mismo principio anterior. Vivir para obtenerlo todo, es esclavizar nuestro SER a una insatisfacción perenne, ya que siempre ‘algo’ faltará.
NO SOY NI SIQUIERA LO QUE PIENSO SER. Este juicio también es condicionado, por mi estado de ánimo, por mis logros, por mis fracasos…. Así es que simplemente, esto NO es mi YO SOY.  El SER es! Sin condicionamientos, sin juicios, sin percepciones, sin contrarios… simplemente ES. No oscila, no varía, porque no depende de la mente sino de la conciencia.

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